Es harto difícil ver las noticias en estos días. Y si se hace, es imposible no pensar en W.B. Yeats quien hace poco más de un siglo nos advirtió: La ceremonia de la inocencia está anegada / Los mejores carecen de convicción mientras los peores / están llenos de apasionada intensidad


La poesía es una forma de resistencia contra la ignominiosa narrativa de la historia, siempre lo ha sido, particularmente desde que el romanticismo decimonónico europeo fusionara la idea de territorio y lenguaje al de identidad nacional e individual. Habrá muchos que consideren una respuesta poética a las balas y las bombas de estos, y otros, días poco menos que una vacua postura artística. No obstante, el eco de esas balas y esas bombas podrá ser más estridente pero también es mucho más breve que el de las palabras y las ideas Es con ese sentimiento que les presentamos tres poemas de tres poetas palestinas.

Suficiente para mí

Suficiente para mí
Suficiente para mí morir sobre su tierra
ser enterrada en ella
deshacerme y desaparecer en su suelo
luego retoñar como una flor
con la que juega un niño de mi país

Suficiente para mí permanecer 
abrazada a mi patria,
estar en ella tan cerca como una manotada de tierra,
una astilla de vidrio,
una flor.

Fadwa Tuqan, 1917-2003.

Uno de los más distinguidos poetas del mundo árabe. Tras una existencia de más de ocho décadas, fue testiga de cómo su patria pasó de ser abandonda por los gobernantes, britanicos con el avance internacional del zionismo inventado por el austro-hungaro Theodor Herzl para luego dar espacio a la creación del Estado de Israel después de la Segunda Guerra Mundial. En sus poemas se aprecia la que persistencia de la idea de país y de terruño en aquellos quienes precisamente carecen de él. Quien la inició en el mundo de las letras y la poesía fue no otro que su hermano Ibrahim Tuqan, otro ilustre poeta palestino que con sus palabras y versos incitó al levantamiento árabe en contra del colonialismo británico entre 1916 y 1918. La prominencia del apellido Tuqan in Nablus, la ciudad donde nacieron Fadwa y su hermano Ibrahim, se debe al hecho que sus antecesores gobernaron la ciudad en los siglos XVIII y XIX.

Del diario de un niño de casi cuatro años

Mañana me quitarán
los vendajes. Me pregunto:
¿veré media naranja, 
media manzana o medio 
rostro de mi madre
con el ojo que me queda?   

No vi la bala
pero sentí su dolor 
que explotaba en mi cabeza.
Su imagen no se 
desvaneció, el soldado
con una gran arma, manos
nerviosas y una 
mirada en sus ojos
que no pude entender.

Lo veo aún claramente
con mis ojos cerrados.
Quizás en nuestras cabezas 
todos tenemos
un par de ojos de más
para reemplazar
los que perdemos.

El mes próximo, de cumpleaños,
tendré un nuevo ojo de vidrio.
Tal vez las cosas se verán curvadas
y gruesas en el medio.
He mirado a través de todas mis canicas
y ellas hacen que el mundo se vea raro.

He oído que alguien de nueve años
también ha perdido un ojo.
Me pregunto si mi soldado
fue quien le disparó -un soldado
en busca de niñas que lo miran a los ojos.
Ya tengo edad suficiente, casi cuatro años.
He visto suficiente de la vida
pero ella es una bebita
que no sabe nada. 


Hanah Ashrawi, 1946.

Es una politica. activista, poeta y académica en universidades estadounidenses. Ha sido miembro activo de la OLP (Organización de Liberación de Palestina). Este es un poema denunciatorio y testimonial. Y un poema en prosa ahora mismo más perentorio que nunca pues en el momento de escribir estas líneas se calcula que el número de niños muertos en Gaza supera ya los seis mil; sin contar aquellos cuyos cuerpos no han sido recuperados de los escombros y menos aún esos otros que por fortuna no han muerto pero cuyas vidas han quedado ya truncadas con heridas, lesiones y mutilaciones. En 2009, en una entrevista para el canal en inglés de Al Jaazera, Ashrawi se definió de esta manera: «Me considero esencialmente un ser humano con una misión multidimensional. Básicamente soy palestina, soy mujer, soy activista y humanista, más que política. Y al mismo tiempo siento que muchas veces las cosas se nos imponen y no son el resultado de una elección tranquila y deliberada.»

A la mierda su conferencia sobre técnica, a mi gente la están matando

Los colonizadores escriben de flores.
Yo les hablo de niños que tiran piedra a tanques israelíes.
momentos antes de convertirse en margaritas.
Quiero ser como esos poetas que se preocupan por la luna.
Los palestinos no ven la luna desde las celdas y las prisiones.
Es tan hermosa, la luna.
Son tan hermosas las flores.
Cuando estoy triste recojo flores para mi padre muerto.
Miro Al Jazeera todo el día.
Ojalá Jessica dejara de enviarme mensajes diciendo “Feliz Ramadán”.
Sé que soy estadounidense porque cuando entro en una habitación algo muere.
Las metáforas sobre la muerte son para poetas que creen que a los fantasmas les importa el ruido.
Cuando muera, prometo perseguirte para siempre.
Un día escribiré sobre las flores como si fueran nuestras.

Noor Hindi.

La voz más joven de este triunvirato y sin duda alguna tambien la más directa de todas. Es una poeta palestina estadounidense que al mismo tiempo se desempeña como reportera; de ahí tal vez la inmediatez de no sólo en el título sino a la vez en el contenido mismo del poema que aquí hemos seleccionado pues en él hay algo de imagen de reportaje gráfico. Si reflexionamos por un momento, este poema desmiente la idea de que lo que está sucediendo en Gaza es una guerra entre dos ejércitos pues en verdad sólo hay uno y apoyado incondicionalmente por el país que se ufana de ser el bastión de la libertad para el mundo entero. En la actualidad Hindi prepara una antología de poesía palestina, con George Abraham, que será publicada en 2025 por Haymarket Books.


Todos los poemas son traducciones del inglés -lamentablemente no del árabe- de Juan Toledo. Ellos aparecen recopilados en la publicación Mille World bajo el título Palestinian Poems Resistance