Por Ingrid Aragüés
Se supone que es un acto de promesa política de la civita pero ¿no son las peticiones meras platitudes políticas que hoy día tienen poco o nada de efecto? Esta jocosa sátira no es una invitación a dejar de firmar peticiones, así lo parezca. Es más bien, hay que decirlo, una mofa a la impotencia y una vacuna contra ese nihilismo cívico que tanto predomina ahora entre nosotros
Ayuntamiento de Londres anuncia plan innovador para ignorar una nueva petición de 100 mil firmas
Un conocido ayuntamiento de Londres, famoso por ignorar persistentemente las opiniones de sus residentes sobre asuntos que les afectan muy directamente, ha lanzado un innovador plan para desatender una nueva petición apoyada por 100 mil firmantes.
“Nos complace anunciar que ignoraremos la petición de 100 mil firmas. Pero eso no es todo: también ignoraremos cualquier resultado judicial, el activismo público, los ambientalistas y, en general, a todos”.
El ayuntamiento asegura que se ha llevado a cabo un proceso de revisión exhaustivo para garantizar que no se haya escuchado a nadie, que no se hayan considerado opiniones ni que se hayan atendido quejas.
“Seguiremos colaborando con todos los residentes para crear más oportunidades de diálogo donde no se escuche a nadie”, declaró el concejal principal. “Esto solo ha sido posible gracias a todas las iniciativas de encuestas y sondeos públicos acogidos con un profundo sentimiento indiferencia”.
“Realmente necesitamos escuchar la opinión de los grupos comunitarios y los negocios locales para poder ser más precisos a la hora de ignorarlos por completo e implementar las decisiones que ya tomamos”.
“El único problema con la consulta es que nunca podemos complacer a todos”, dijo el concejal.
El consejo de administración también ha comunicado los nuevos planes para realizar más consultas públicas, donde todas las aportaciones de la comunidad se registrarán en papel perfumado y papelería bonita, que luego se usará como papel tapiz en el ayuntamiento para asegurar que todos se sientan profundamente despreciados.
Los líderes de la oposición informaron que este plan no aumentará significativamente el sentimiento de descontento de los residentes y afirman que sus tasas de éxito de neglicencia pública eran aún más altas cuando ellos fueron elegidos.
Ingrid Aragüés es satirista, traductora y docente. Reside desde varios años en el sureste de Londres y ha colaborado ya en varias ocasiones con Perro Negro con su nombre y también con su nom de guerre. Este artículo apareció recientemente en inglés en la revista News Biscuit. Algunas más de sus escritos pueden leerse en https://www.ingridaragues.com/blog. La traducción es de Juan Toledo.
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