Nuestra poeta en residencia nos recuerda esta vez de esas expresiones donde decimos dos veces lo mismo. Y de cómo también existen en los nombres de las personas como el de nuestro querido amigo Piero Perini cuya labor de editor e ilustrador muy pronto va a engalanar las páginas de nuestra revista

Piero Perini es el editor y uno de los artistas gráficos de 6 to Tango, libro de narrativa, poesía e imagenes que será lanzado en Londres este verano.
Sylvia Libedinsky es arquitecta, artista plástica, caricaturista y versificadora -a riesgo de no llamarla escritora porque quizá no le guste. Visita su página electrónica. Diseño tipográfico: Ferdy Carabott
Como siempre, la poetisa residente usa el humor para tocar un tema serio y además -en este caso- profundamente irritante (si la irritación es a nivel de hígado y no de piel), ya que es obvio que el modo de usar el idioma es un reflejo del modo de pensar -por lo que la redundancia idiomática es síntoma de un pensamiento carente de rigor intelectual (no así de rigor mortis si el hablante ha obitado (u orbitado, si el hablante ha obitado por una fuerte dosis de LSD)).
He aquí algunos ejemplos no tan graciosos como los elegidos por la Dra. Libedinsky – pero tan ridículos que me gustaría que Sylvia los usara en un nuevo poema palabral:
Resultado final; hecho real; decisión definitiva; confrontación directa (la etimología de ‘confrontación’ es ‘con frotación de frente’ o sea una lucha a cabezazos. Claramente, una acción imposible de conducir a distancia); período de tiempo (aún sin entrar en discusiones físico-filosóficas sobre la naturaleza del espacio-tiempo, ésta debe ser la más imperdonable reduncia).
Cordialmente
Martirio
Rochester, Kent
Como siempre, la poetisa residente usa el humor para tocar un tema serio y además -en este caso- profundamente irritante (si la irritación es a nivel de hígado y no de piel), ya que es obvio que el modo de usar el idioma es un reflejo del modo de pensar -por lo que la redundancia idiomática es síntoma de un pensamiento carente de rigor intelectual (no así de rigor mortis si el hablante ha obitado (u orbitado, si el hablante ha obitado por una fuerte dosis de LSD)).
He aquí algunos ejemplos no tan graciosos como los elegidos por la Dra. Libedinsky – pero tan ridículos que me gustaría que la susodicha los usara en un nuevo poema palabral:
Resultado final; hecho real; decisión definitiva; confrontación directa (la etimología de confrontación es ‘con frotación de frente’ o sea una lucha a cabezazos. Una acción imposible de conducir a distancia); período de tiempo (aún sin entrar en discusiones físico-filosóficas sobre la naturaleza del espacio-tiempo, ésta debe ser la más imperdonable reduncia)
Cordialmente,
Martirio R de V
Rochester, Kent