Por Miravel Ladino
Se dice, y no sin razón, que es la más talentosa rapera en castellano que ha existido hasta nuestros días. Publicó un poemario. Su nombre de guerra más conocido, pues tuvo dos, fue Gata Cattana pero sus padres la habían mentado como Ana Isabel García Llorente. Su poética, como rapera, es abiertamente política y social donde abunda un feminismo feroz pero asimismo aluciones a una muerte temprana, algo que ella vaticinó. Esta nota habla solo de esa primera característica y es una invitación a escucharla
Vivió tan solo un cuarto de siglo pero fue una artista prolífica y multifacética. Poeta y rapera pero también se puede calificar de politóloga y hasta helenista por esa visión femenista usando referencias a comedias y tragedias griegas de autores comon Aristófanes y Sófocles. Este enmarcado mitológico y literario Gata Cattana lo extendió a las tradiciones romana, egipcia y también la tradición filosófica occidental. Todo esto que hace que sus composiciones se sientan más conceptuales que los temas de rap convencionales.
Liricamente sus versos están construidos con un lenguaje metafórico pero igualmente simple y directo. Como buena rapera, esta felina artista bebió de la elocuencia del mejor rap; un género musical- hemos de recordarlo- inventando en respuesta a esa profunda indignación causada por el racismo, la marginalización y la represión policial en los Estados Unidos hacia sus coterráneos afroamericanos. El producto final para sus escuchas es una tensión a la vez melódica, emocional y filosófica. Su música entreteje la ira con la vulnerabilidad, mezclando el comentario social con la introspección y temas existenciales. Una “mujer en toda regla, poetisa con mayúscula” tal y cómo la Gata misma rapea en Lisistrata.
En términos musicales su oeuvre posee una cualidad musical donde lo electrónico y las melodias tradicionales se mezclan, alejándola de los tradicionales y repetitivos bucles tan fecuentes en las melodías de muchos raperos. En realidad es una hibridización pues aunque está arraigado en el rap, su catálogo además incorporó producciones con electrónica, trap y hip hop dando a sus canciones una atmósfera de tecnopop envuelto en una febril fuerza verbal. Así que lean y escuchen (para escucharla pulsen el los títulos Lisistrata y Antígona)
Una mujer
Ella es así. De esas.
Es como las veces
que el verso salta de sus abismos.
Se arroja.
Grita, baila, salta, llora.
Es de esas.
Es como la sensibilidad
espontánea de la poesía,
como ese papel en blanco
que calla,
pero te conoce y te guarda.
Apenas si reprocha,
Apenas si se deja oír.
No hay tiempo para nimiedades,
ya casi es de noche
y la sopa no está hecha.
Tampoco la conozco tanto.
Pero ellos me han hablado,
ellos me han hablado de la mujer torbellino,
de sus huracanes.
Y yo he visto sus ropas de colores,
la he visto escuchando tangos y bluses
y en un par de ocasiones tuve el
placer de compartir el té con ella.
Es una de esas que no se esconden,
imprevisible, de acantilados y cumbres,
natural de antemano,
como un carnaval, una fiesta pagana.
Como las Leyes incomprensibles de
Madre Gaia, que
nadie sabe cómo,
nadie sabe cómo,
pero aún resiste.
Ellos me han hablado,
me han contado anécdotas
de viejas glorias, de cuando
yo aún no había aparecido.
Me han hablado de la madre
y la esposa.
Ella no dice nada porque es transparente,
no hace falta.
Es como la poesía,
como os estaba diciendo.
Como la poesía cuando
El verso salta, salta de sus abismos.
La máxima expresión de los valores
femeninos e infantiles, de inquietudes y
dulzura, de dar sin medida, de darse.
De no caberle un solo sentimiento más
en el cuerpo.
Puede que me equivoque,
tampoco la conozco tanto.
Ellos me han hablado de la madre
y la esposa.
Pero yo les hablo de la mujer.
La mujer torbellino, con sus huracanes.
Una mujer de esas.
UNA MUJER.
De esas.


Yo no camelo perfumes de Nina Ricci
Soy más de libros de la Silvia Federici
Será mejor que trates mejor a esas bitches
No sea que de repente me escuchen y se compinchen. Os lo tengo dicho, os lo dejo hecho. Al punto, la teoría King Kong no apunta. Facilito tronco, deja de poner impedimentos. Deja de ser un experimento
Déjame ser otra cosa que no sea un cuerpo
Deja de follarme con los ojos ya de paso
Cuando paso por la calle sola en todo momento. Porque me cago en to’. Yo, en pleno siglo veintiuno. Que tenga que venir la Ana a rebatir a Freud. La tradición es larga desde Nietzsche hasta Unamuno. De Aristóteles a Darwin, desde Franco hasta Rajoy. De aquellos barros, estos lodos, sé por dónde voy. Que las cosas no han cambia’o demasiado a día de hoy. Haciendo make it rain a lo Hard Candy. Modus operandi, raya’os, estampa’os rollo punky
Eres la puerta del demonio. Eres la que quebró el sello de aquel árbol prohibido
Eres la primera desertora de la ley divina
Eres la que convenció a aquel a quien el diablo no fue suficiente para atacar
Así de fácil destruiste la imagen de Dios y el hombre. A causa de tu deserción, mujer
Que venga Dios y lo vea. Como a Gea se la marginó. Ardió en la hoguera con tres brujas durante la Inquisición. Vale, que monten sus ministros festivales feministas contra la segregación. Alimentando el tópico con discriminación. Positiva que es mentira, no es ninguna solución. Yo hago lo que quiero bajo el “Niña no andes sola.” Mujer en toda regla, poetisa con mayúscula. Descontrolá por la ciudad cantando hardcore. Con camisa y tacones altos. Con la moral muy por encima de sus cuentos . Como la de otras tantas putas que mueren callando
Y ando cayendo ya, encallándome en mi
Propia guerra civil como Lisístrata
Sin más que decir, que aportar a la causa
Rosa Luxemburgo, Campoamor, griega, amazona. Vestal romana, sendero impío hacia la vida humana. Keny Arkana, Safo, Hipatia, Parks y Hatshepsut. Yo os invoco, hijas de Eva, buscando una luz. Buscando una luz, buscando una luz. Yo os invoco, hijas de Eva, buscando una luz. Buscando una luz, buscando una luz. Yo os invoco, hijas de Eva… Desde que Prometeo les mostró el truco del fuego. Sometieron nuestro ego desde Atenas a Estambul.
Tú y cuántos como tú contra estas dos titánides. Corre ve y dile a aquel que no vamos a ser tan dóciles. Imbéciles se creen que son la élite, caerán. Por su propio peso cuando rescate a Eurídice. Lapídame, humíllame, si quieres ponme un burka. Arráncame la voz y el clítoris pa’ ser más pulcra. Escóndeme, tápame bien ese escote impuro. No sea que te pervierta o te transporte al lado oscuro. No sea que te intoxique con mi psique de cianuro
La mujer es el diablo eso seguro, ten cuidao’
Y ando cayendo ya, encallándome en mi
Propia guerra civil como Lisístrata
Sin más que decir, que aportar a la causa
Un tributo a mis musas que luchan
Diciendo que la mujer, si no es prostituta es tonta. Pero si es que no es ninguna de las dos, lo que sí está seguro es que es mala
Las mujeres no somos ni malévolas, ni malignas. No engendramos el demonio, y tampoco somos santas o que nos santificamos cuando llegamos a ser madres. Las mujeres somos mujeres
No te lo cogí perdón, no me enteré de ná’
Me gusta estar sin cobertura, apagá y sin rumbo
Estar a oscuras en mitad del caos más profundo
Yo aquí, to’ apalancá’, esperando que se acabe el mundo
¿Un consejo? Vete del país, no vuelvas
Época de vacas de flacas, Gata trama una revuelta
Con tres coleguitas kamikazes medio locos
Nos la suda vuestro enfoque conformista de mierda
Ni Dios ni amo que nos guíe en esta empresa
Improvisamos despacito, que no hay prisa
No’ enjuagamos la’ idea’ con ginebra
Generación bailando en el filo de la cornisa
Quiero una canción de esas que me vacíe el alma
Acariciarla, rimas son temblores en su espalda
Prefiero el infierno, por la compañía
Por eso, mi día a día, es salir a liarla
Rubén Darío me envía sus cartas, me dice que no pare
Que ahí arriba ya se me está echando en falta
El mal está en todos los la’os, mejor tenerlo controlao
Y si no puedes dominarlo, únete, que es gratis
Antígona, predestinada a malvivir del trapi
Una humana más, con sus éxitos y sus crisis
El mito contra la physis
Sin miedo a apocalipsis, ni al castigo de los dioses
El animal que mira las estrellas y pega voces
Consciente de las muchas respuestas que no conoce
Normal, la angustia vital que nos produce
Sabes que también anochece, que todo tiene un final
Hybris, Némesis, Sophrosyne y Até
La insoportable levedad del ser
Hybris, Némesis, Sophrosyne, error fatal
Hago lo que siento por instinto y no lamento ná’
¿Quieres una vida feliz? Agárrate, que ya verás
Te lloverán las hostias, de la cuna al funeral
Antígona, más que prepará’ cuando llegue la muerte
No tenía que haber nacío’, pero ya qué voy a hacerle
¿Llorar? De pie, trabajando
Yo tampoco me apunté y me terminó gustando
Esta carrera de fondo sin sentido
El cosmos complicado, el placer de lo vivido
Hybris, Némesis, Sophrosyne y Ate
La insoportable levedad del ser
Hybris, Némesis, Sophrosyne, error fatal
Hago lo que siento por instinto y no lamento ná’

Miravel Ladino es una de las escritoras de planta de nuestra revista que escribe sobre música. Ella es madre de familia y profesora de música en una escuela secundaria de Nottingham. También es autora de libros infantiles.
La imagen dentro del artículo es Antigona frente al cadaver Polinices de Nikiforos Lytras, 1865
No Comment! Be the first one.