Por Juan Toledo

Se acaba de publicar Voces periféricas: Poetas latinoamericanos en Alemania de Ediciones Equidistancias. Su lectura felizmente, en un libro de este tipo, asombra más de lo que corrobora. En ella hay calidad lingüistica y estilística al igual que una gran variedad temática. A manera de abrebocas literario e invitación a su lectura, he aquí una breve antología de esa antología


A comienzos del año pasado aparició Voces equidistantes, una selección -ahora en versión bilingüe- de poetas latinoamericanos residentes en el Reino Unido. Y en menos de un año se ha lanzado, en el Instituto Cervantes de Berlín, Voces periféricas, su equivalente alemán -aunque hasta ahora tan solo en la lengua de Quevedo- agrupando a una veintena de poetas provenientes de siete países. Como cabe imaginarse con una recopilación de este tipo, temas como el exilio, el destierro, la añoranza, la otredad y la marginalidad lingüística se hacen presentes. No obstante, también hay un variado número de sorpresas en cuanto a los estilos, temas y la experimentación poética presentes en Voces periféricas. Muchos de estos poemas son una mezcla no solo de disciplinas artísticas -arte visual, cine y teatro covergiendo con la poesía- sino también algunos temas ‘meridionales’ tratados con una estética y visión que podríamos decir es septentrional. Es decir, esta selección es ya el resultado de un proceso de asimilación cultural filosófico y poético.

A continuación, y por cuestiones de espacio, hemos hecho una antología de esta antología compilada por el escritor, traductor -y ahora también antologísta- Timo Berger. He de advertir que las anotaciones que he hecho están estrictamente basadas en los poemas publicados en esta compilación y toda omisión o desacierto es producto de mi desconocimento de la obra más amplia de los autores aquí antologizados.

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Esther Andradi [Argentina] Sus temas en esta media docena de poemas aluden a nuestro temor ontológico, al transito de la emigración y su subsecuente añoranza pero presentadas con inteligencia y una perspectiva sensual y sutil: «era de madrugada y puedo imaginar aún la escarcha tiritando sobre el fleco de los pastos» dice cuando rememora un viaje en tren de su niñez. No así, la voz poética de Andradi es al mismo tiempo robusta y corporal. Un poema se títula Íliaca III y en otro más, refiriéndose a su madre, evoca «la memoria fresca de esa pelvis»

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Lina Nieves Avilés [Puerto Rico] La poética de esta boricua nos situa en la vida miscroscópica de altamar. Son las visiones caóticas de la degradación ecológica. Un mundo de vórtices marinos, kilos de materia, basura efervecente y rayos ultravioleta. Es un mundo de destrucción y creación: «Y se aplastan las tardes / para que nazcan los días«. Hay algo de darwinismo en la génesis de lo orgánico, que según Lina Nives «es una palabra sin fondo«. Su poema Huida tiene ritmo propio y nos ofrece imágenes ritualistas con tintes de bestialidad, «se mira hacia el horizonte / se escupen los genitales«; terminando en «el más sagrado silencio«. Otros dos de sus poemas concluyen en un «aullido» y en un «eco» respectivamente. Es decir, una voz ancestral, periférica y distorsionada por la angustia de una conciencia ecológica.

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Karen Byk [Argentina] Sus versos son meditaciones sobre los paisajes que construimos a través de las relaciones que forjamos con otros. Son recintos humanos de mundanidad, simpatía personal y también de amor pero sin obviar que «El amor es un animal que se come a sus crías.» Esa visión amorosa de Byk nos remite al cuadro Saturno devorando a su hijo de Goya. Una idea complementada por esta otra línea «¿qué es la normalidad para alguien que fue a la guerra» pero asimismo, antepuesta a una imagen que en el libro la precede, «ver espaldas de gente que amamos / cruzando marcos de puertas / una / y / otra / vez

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Pavella Coppola [Chile] No nos debería extrañar que la cartografía sea un tema presente en esta antología. Otra poeta que de alguna manera la usa es Giuliana Kiersz. No así, el poema Los mapas cantan la noche no es de fácil interpretación. Habla de un mundo bestial -¿nuestros predecesores?- y de mapas pero las imágenes parecen acumularse una tras otra de manera un tanto arbitraria. Diferentes, más asequibles -no que esto sea un requisito de la buena poesía-, concisos e íntimos son Pequeño libro de lo silvestre y En Schlosspark. En el primero hay una coherencia temática y espacial. Aquel nos ubica en un patio al atardecer donde «el sol cae como otra línea» y donde experimentamos casi sensorialmente «la geometría intensa de la tarde» mientra que En Schlosspark preferimos no comentarlo sino reproducirlo aquí.

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Jorge Centeno [Perú] En los cinco poemas de este estudiante de literatura nórdica encontramos las evocaciones de una Lima y un Perú de paisajes abyectos y desolados; de una capital «llena de personajes caducos y repetidos» como si Centeno estuviese exorcizando una especie de ‘pecado geográfico’, «un pecado que lucha por apagarse.» Con él sentimos la nausea física de la remembranza. El malecón de Lima, verbigracia, es «ese olor persistente de sal, arena y piedra / ese olor macabro de peces en constante agonía / ese olor de personas muertas / que se van colando por entre nuestros huesos.» Esto es territorio rulfiano. Quizá lo mejor de él esté en las abstracciones apuntando a ese olvido histórico que es el destino de la mayor parte de la humanidad: «y no hay registro de sus nombres / no hubo ni quien los olvidara«.

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Cristian Forte [Argentina] ¿Será que es una verdad literaria afirmar que toda antología poética o cuentística que valga la pena necesita la presencia de un enfant terrible? Si hay algo de verdad en esa verdad, entonces Cristian Forte es esa voz traviesa. En él se mezclan de manera conspicua el arte visual y la poesía. Lo bueno es que Forte lo hace con un panaché visual y verbal. Las cinco ‘piezas’ -por no llamarlas simplemente poemas- incluidas en esta colección contienen garabatos, dibujos y una letanía heterodoxa de 71 «adivinaciones» recitando cosas y objetos que nos estarían fuera de lugar en una misa dadaista. Su poema neukölln 36 es una descripción cándida e, intuimos, en cierta medida autobiográfica de cómo era la supervivencia de un artísta treintañero en ese conocido sector al sureste de Berlín. Kassenbonlied es una pequeña broma duchampnesca que a continuación reproducimos. No así, nos quedamos con la pregunta ¿de veras desayuna la gente en los supermercados berlineses?

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Andrea Garcés [Colombia] Su poesía habita el mundo de la materia física, sus leyes y especula cómo sería ese mundo si esas leyes hasta ahora imperecederas -como la gravedad- dejasen de existir. Garcés describe un mundo físico caótico, un universo ingrávido de metáforas deformadas como mucha de la materia misma sería a falta de esa fuerza gravitacional que tanto nos atrae. A la vez hay referencias a un tecnología anacrónica que no estaría fuera de lugar en la mítica y primigenia aldea de Macondo. Tal vez lo podamos leer a manera de respuesta y advertencia de los apostoles de la tecnología y su supuesta promesa de salvación. Sentido común cuántico -el título es un oxímoron- nos enseña, por ejemplo, que medir la cosas del mundo y el universo posee el extraño colorario de destruirlo. Una línea como «la luz / como la piedras / algún día cicatriza» posee la ambigüedad de la promesa y la admonición.

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Carlos Grisgby [Nicaragua] Traductor y poeta galardonado en 2020 con Rilke y los perros. Pertenece a esa gran minoria de autores que no titulan sus poemas, lo cual no es un pecado literario. Pero poemas sin título imponen al lector la tarea adicional de contextualizarlos. Y lo que leemos aquí es bastante interesante. Sus cinco poemas no solo hablan del hastío de los ayeres y la nostalgia sino que también parecen poseer esa cualidad hegeliana de los opuestos que conviven: cara y anverso, amores que son «prosodia y ripio» o al mismo tiempo una segunda infancia y una perversión; así como la figura del observador observado: «así te pasaste la vida / esforzándote en mirar / y nunca te diste cuenta / que el paisaje eres tú» Quizá su ‘síntesis’ hegeliana más notable es el hecho de que Grisgby parece enunciar las limitaciones del lenguaje mismo mientras lo hace en versos discursivos de gran precisión y agudeza.

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Giuliana Kiersz [Argentina] Esta polifacética políglota porteña es dramaturga, libretista, artista y poeta. Sus poemas están permeados por la narrativa inherente del teatro y la artes escénicas. Son reflexiones de los espacios y las situaciones que ella habita. Entre esos espacios está obviamente el lenguaje y Kiersz es la única escritora que en esta antología habla explícitamente del encuentro entre el castellano y el alemán. Su poema Sammeln, un vocablo teutónico que significa ‘Coleccionar’, es una confesión de ese aspecto fagocítico y voraz que todo aprendíz de una lengua nueva debe poseer. En él, lo curioso es que los verbos en alemán que ella enumera le sirven para coleccionar sustantivos en castellano.

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Ginés Olivares [Chile] Otro poeta que ha practicado y se ha ejercitado en otras disciplinas; y en este caso particular como editor de documentales. Fundador de mmmmmfilms que es un colectivo que explora los puntos comunes entre poesía e imagen. Su muestra en esta antología desafia una fácil clasificación. Es pancarta, arenga, pasquín publicitario y manifiesto visual, así como también es imagen-poema.

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Ramona de Jesus [Colombia] Esta onceava y última poeta desprueba, junto con Cristian Forte, la posible acusación -que yo mismo imaginé- de una carencia de humor en esta compilación. Su poemario Dos metros cuadrados de piel recibió en su nativa Colombia el Premio Nacional de Poesía Obra Inédita. El libro fue publicado en 2021 pero como si fuese una mala broma literaria, o un ejemplo de lo marginalizada que aún está la poesía, es ya un libro incunable. Su poema Un plano de una ciudad construida sobre Bogotá convierte a ese viejo tótem poético que es la figura de la casa en algo lúdico, irreverente e irónico -¿son sinónimos estos tres adjetivos?- donde la idea de casa y el concepto de hogar se entremezclan para así cuestionar ¿qué significa en realidad para cada uno de nosotros la palabra casa?: «cuando nos fuimos / de casa / no sabíamos / de qué casa / era que nos íbamos / cuando deciamos / que de casa / nos íbamos«.


Voces periféricas, Antología en castellano de poetas latinoamericanos en Alemania. Selección y prólogo de Timo Berger. Ediciones Equidistancias, Londres-Buenos Aires, 2023, £12 / €15

Imagen principal: fragamento del poerma-imagen Son-oro de Ginés Olivares